viernes 10 de febrero de 2012

LA VIDA TATUADA

A veces la vida se convierte
en un ángel caído que se adhiere a las caderas de una mujer;
o un corazón espinado
que me coge de las pupilas y me clava en su pecho.
A veces la vida es una cama revuelta
o un nido de saliva
por las sombras que rehacen mi cuerpo.


Ella se esconde bajo la grafía de la desmemoria,
traza un mapamundi entre sus piernas licuadas
y aborrece la espera concertada y tan dentro del protocolo de los miserables.
Una mujer graba el nervio del amor
en palabras unánimes,
en palabras ciegas que atraviesan la norma.

Furibundo es el sujeto que huye
calle arriba para desaparecer en la luna de un sex-shop.

A veces la vida nos convierte en amantes,
tahures,
en un consuelo concreto que mata.

Obligada a dibujar estas alas
en tu espalda clavada
entre lo que eres y mi deseo
me desdigo de la muerte un rato al menos
para transcribir las noches
en las que me citas junto a tus dedos húmedos
que son asidero de mí misma.

lunes 6 de febrero de 2012

EL REY NO HA MUERTO

Sala Riviera, Madrid, 5 de febrero de 2012, 21:00 horas. La gente comienza a dejar su calidad de humanos para convertirse solo en un enjambre, un enjambre ruidoso y pesado.
Bunbury no se hace esperara, empieza a la hora exacta la presentación de su Licenciado Cantinas con el prólogo musical que firma Agustín Lara, "El mar, el cielo y tú", un preludio instrumental que ya deja el concierto tan arriba que da vértigo.

Bunbury apuesta desde siempre por un tipo de música muy norteamericana y su puesta en escena tampoco escapa de estas influencias. Traje negro que parece que arde, camisa negra y botas country, así se presenta.
Ya está todo listo para que los que ya conocen su último trabajo canten todas sus canciones. Licenciado Cantinas es un homenaje a la música popular hispanoamericana que recoge ranchera, tango, cumbia... y es un repaso a gente como: Louie Ortega, José Tejedor, Atahualpa Yupanqui... 

"Los Santos Inocentes" ponen la potencia de las percusiones, las guitarras "extra-eléctricas", el contrabajo, el bajo, el Hammond que orquesta hasta el último acorde y la fuerza tremenda que desprende él, Bunbury.

Y es que el músico zaragozano aúna lo mejor de los reyes, Elvis Presley y Jim Morrison (el rey lagarto), y no deja que ni un centímetro de piel que quede intacta. Dos horas de rock and roll, dos horas de energía, dos horas de un músico que jamás se ha conformado con el éxito ya conocido y siempre ha buscado formas alternativas de enfrentarse al mundo.
Ayer, en Madrid, quedó claro que el rey no ha muerto, se llama Enrique Bunbury y nació hace casi 45 años en Zaragoza.



*Así explica el proceso de su disco.











*Enlace sacado de www.hipersonica.com 

viernes 3 de febrero de 2012

OJOS QUE MIRAN HOMBRES (ANA BELÉN)

A estas alturas reconocer que me encanta Ana Belén es como decir mi nombre ante un grupo de amigos que me conocen de siempre: innecesario y repetitivo. La admiración que le profeso desde pequeña no ha cegado nunca mi capacidad de crítica hacia su trabajo, así cuando ha sacado discos que han sido para ir olvidando no he tenido ningún reparo en decirlo. Pensar que un artista con tantos años de profesión, con una trayectoria a sus espaldas que no necesita justificación, no puede permitirse fracasos es injusto.
Un ejemplo claro de que no todo lo ha hecho bien es el disco de canciones italianas que publicó hace unos años.
El trabajo que nos trae ahora y que nos presentó las pasadas Navidades en TVE ha sido una apuesta segura sobre unas canciones, unos compositores que están fuera de toda duda. Y el sello discográfico...
Hace tiempo que no veo una discográfica de las de toda la vida, de las que fueron titanes dentro del mundo musical, cuando le doy la vuelta a un cd. En este caso es Sony la que hace de soporte para que la diva de la canción de autor en España nos seduzca con la voz que a tantos les hizo soñar durante los años 70.
"A los hombres que amé" es un homenaje a los músicos que en alguna ocasión le han escrito, o le han enseñado algo en el mundo de la música. El disco, que sale a la venta, con diferentes formatos reúne catorce canciones de: Pedro Guerra, Miguel Ríos, Kiko Veneno, Luis Eduardo Aute, Joan Manuel Serrat, Antonio Vega, Chico Buarque, Joaquín Sabina, Pablo Milanés, Juan Luis Guerra, Fito Páez, José Alfredo Jiménez, León Gieco y Víctor Manuel (cómo iba a faltar). Todas parecen diferentes cuando se derraman de su garganta, cuando pasan por el tamiz de los arreglos de David Sanjosé que también produce.


Un disco que recuerda en alguno de esos arreglos de Sanjosé al que ya grabara la madrileña con Miguel Ríos: Cantando a Kurt Weill. Con un sonido que nos lleva a los años 40, con una base melódica que suaviza las aristas que pudieran tener algunas de las composiciones elegidas sin que pierdan la autenticidad que las hizo un referente dentro de nuestra música.
Sólo una de las canciones queda desvirtuada, "Y sin embargo" de un Joaquín Sabina que no está teniendo demasiada suerte con las versiones que últimamente se hacen de sus canciones. La letra de la canción que está escrita en la orginal en masculino, aquí se cambia para que Ana Belén no diga: "De sobra sabes/que eres la primera...". También Ana Torroja cambió la letra de la canción de Carlos Chaouen para no cantar a otra mujer. ¿Por qué?
El resto: una de las voces más exquisitas que ha dado la música, la mejor caída de párpados, la fuerza contenida o desbordada, el acorde perfecto en el tiempo que debe ir, unas fotos que bien valen un infierno. Ana Belén en estado puro.

lunes 30 de enero de 2012

LO QUE VIENE SIENDO UN HERMANO PEQUEÑO

"Chiqui, un día tienes que dejar de ser Tim Burton, 
es decir, tienes que dejar de ser una eterna adolescente."
(Mi hermano Lolo a mí)


Llegó cuando no le esperaba. Los demás, sí. Por lo visto yo pensé que el hecho de que mi madre engordará veinte kilos se debía a los potajes y las "pringás". En mi favor debo decir que soy tres años y nueve meses mayor que él, así que tampoco estaba yo para darme cuenta de nada. Llegó para quedarse y es lo mejor que me ha pasado en la vida.
Recuerdo que cuando conocí a mi hermano yo estaba en casa de mi abuela. Jugaba, supongo; preguntaba dónde estaba mi madre (eso seguro porque siempre he sido muy madrera), cuando la voz de ella me llegó desde la puerta eternamente abierta de la casa de San Severiano. Vi a aquella mujer que durante casi cuatro años había sido exclusivamente mía (tengo un hermano mayor, pero hacia arriba nunca sse cuentan los miedos) cargando con un bebé en los brazos y salí corriendo a esconderme entre la mecedora y la cama de la abuela que me enseñó literatura.
Mi madre se acercó despacito hasta mí, me tendió la mano, me acercó al bebé y me dijo: "Mira, es tu hermanito". Alargué mi dedo hasta su moflete orondo, dije tímidamente "no", y salí corriendo de nuevo, pero esta vez hacia la azotea en la que tantas tardes jugaba a imaginar que era un gigante y andaba Cádiz por sus tejados.
No volvieron a intentar convencerme de que aquel ser rosado que sólo dormía y sonreía era mi hermano pequeño.
Debo reconocer que creí no quererlo durante algunos años. Es más, los primeros años de mi vida supe que mi único motivo para existir era hacerle la vida más dura a aquel niño adorable al que todos querían morder (como si aquello no fuera ya lo suficientemente duro). Le cantaba letras que no sé dónde aprendí, pero que provocaban en él, un niño por aquel entonces de apenas un año, que acabara mordiéndome con sus pequeños dientecitos afilados y haciéndome sangre donde le cogiese más cerca. Lo que no toleraba es que nadie le menospreciara, o le riñera, o se metiera con él. Mi hermano no sabe que en el colegio, alguno se llevó más de un puñetazo en la barriga cuando me enteraba que le habían dicho algo. Y es que él siempre ha sido, como decía Machado, en el buen sentido de la palabra BUENO.
Supe que quería a mi hermano como a nadie, el día que soñé que lo mataban. Sí, estábamos en una nave espacial y volábamos con nuestros poderes antigravitatorios hacia la cocina para coger nuestro bocadillo de la tarde, cuando un comando de las fuerzas oscuras nos asaltaron y lo mataron con unos fusiles de neutrones. Yo debía tener cinco años, él tres años y nueve meses menos. Me levanté llorando aquella mañana y fui directamente a su cama, le abracé, le asusté por qué no decirlo (hay que imaginar la escena de que tu hermana mayor te despierte llorando con el corazón encogido) y le dije a mi madre que, realmente, yo quería a aquel niño que me había hecho ser mayor y que debía cuidarle.
Después... Bueno, no he sido un modelo a seguir y si lo he sido en algo es para que tenga claro lo que no hay que hacer.
De mi hermano me quedo con el Mundial del 86 que los dos vimos en la calle, jugando al balón con su amigo Rubén, mientras trepábamos a las ventanas de los vecinos cuando oíamos gritar un gol. Me quedo con el camino al instituto muchas mañanas de invierno. Me quedo con los trayectos en coche al trabajo escuchando su música, o la mía (chiqui, por dios, ¿otra vez un tristeautor de esos? Lo que me extraña es que no acabes cortándote las venas...). Me quedo con los gestos que tiene, que siempre ha tenido. Me quedo con él.
Mi hermano, es de esas pocas personas que llegan a tu vida para quedarse incondicionalmente.
Lo que viene siendo no un hermano pequeño, sino MI HERMANO PEQUEÑO.







miércoles 25 de enero de 2012

EL HERMITAGE, Calle Ruiz de Alarcón 23


Leí Crimen y castigo  y caí rendida a los pies de los narradores rusos; Fernando Quiñones me presentó a Ana Ajmátova y comprendí que la poesía rusa era diferente, más tremenda, más directa; encontré a Tsvietaieva y ya era para siempre. He querido conocer Rusia desde los diecisiete años por muchas razones: ¿quién se atrevía a llevarle la contraria al "gran imperio"? ¿Cómo un país capaz de generar una de las literaturas más interesantes, era a la vez capaz de convertir parte de sus tierras en un gran campo de concentración al que mandar a sus conciudadanos a morir de trabajo, hambre y frío?
A día de hoy lo único que he conseguido, y no es poco, es pasear por unas decenas de obras traídas directamente de El Hermitage. Durante unos meses El Prado se ha convertido en un extracto de San Patersburgo, una galería adyacente al Palacio de Invierno, habitado por Catalina la Grande, que no sería otra cosa que el embrión de El Hermitage.
Catalina la Grande, en 1764, al llegar al poder después del golpe de estado en Rusia, compró más de 200 obras para decorar el Palacio de Invierno donde había establecido su residencia. Más tarde proyectaría el complejo que alberga El Hermitage. El zar Pedro I continuaría con la labor de compra de obras de arte convirtiendo a El Hermitage en una de las mayores pinacotecas del mundo.
Esta magnífica colección ahora está en Madrid y nos trae a pintores que nadie va a descubrir a estas alturas, pero a estos que todos conocemos (Picasso, Monet, Gauguin...) yo he añadido dos descubrimientos:
-Bernardo Bellotto (1721-1780), sobrino de mi admiradísimo Canaletto, pintor y grabador vedutista (estilo pictórico del Settecento veneciano) italiano que me atrapó al pasar junto a su obra "La Kreuzkirche en Dresde". 



-Franz Von Stuck (1863-1928) pintor, escultor, grabador, pintor y arquitecto alemán que destacó en el Art Nouveau y el Simbolismo. Su cuadro "El beso de la esfinge" me produjo una especie de terror visual que acabó por hacerme sentir frío bajo la calefacción de El Prado.


No soy demasiado fan de los museos, reconozco que acaban por aburrirme por su disposición obvia y maniquea o por mi estúpido afán de querer verlo todo de una tacada, pero sé aprovechar una mañana para caminar por el Paseo del Prado bajo el frío primero de Madrid hasta llegar a las puertas del museo; traspasarlas y encontrarte en mitad de un fragmento de historia en todos sus niveles. Si a esto le sumáis ir con alguien que disfruté tanto como vosotros, os aseguro que ese día no se os olvidará.

Aquí podéis hacer una visita interactiva, pero sería mucho mejor que vivieseis ese trozo de Rusia caído en pleno centro de Madrid. 




martes 17 de enero de 2012

JAVIER ÁLVAREZ


Llevo un tiempo revisando la obra del cantautor madrileño Javier Álvarez, uno de los músicos más interesantes que ha dado este país.
Los encuentros que tengo con Javier me descubren al hombre que hay delante del músico (no se equivoquen el orden correcto es ese) y se hace patente que lo que transmite su obra no es fortuito: gran música parida por un gran hombre.
Álvarez es uno de esos hombres tranquilos que te hablan mirándote a los ojos y calla cuando miras el móvil porque para él las palabras no son un juego.
Estoy en su disco "Tres" y me conmueve y conmociona cómo se adelantó este disco a lo extremo de Bunbury; cómo nos lleva a los 70 y nos envuelve con Bowie, o con las guitarras de Black Sabbath. La psicodelia, la droga, la no venta del artista, las putas y el alcohol, el mirar hacia dentro, hacer examen de conciencia y pedir perdón. El tiempo de los abrazos, de la huida de aquella Road Movie que es a ratos nuestra vida.
Si Javier Álvarez hubiera nacido en Inglaterra habría sido portada de todos los Rolling del mundo y llevaríamos camisetas con su nombre. Como nació en España tenemos el orgullo de decir que es nuestro, pero no se dejen engañar: la música no es aquello que dicen las emisoras musicales que es, va más allá y a veces tiene nombre propio como es el caso JAVIER ÁLVAREZ




viernes 13 de enero de 2012

MISIVAS MISILES (Para Carlos)


Dicen que se está perdiendo el gusto por escribir cartas. También dicen que ya nadie le importa a nadie. Cuentan que en la era de la comunicación la gente se muere de incomunicación, de soledad, de depresión, de tristeza. Que volar desde la ventana del ático es el pasatiempo de las quinceañeras que ya no quieren morir de anorexia porque se tarda demasiado tiempo y tenemos prisa por llegar a ningún lugar.
Señalan los que deben señalar que las mujeres han perdido el buen gusto y ahora dicen follar, y salen a seducir y reclaman el placer de estar viva y correrse de gusto cuando tengan que hacerlo. Intentan convencernos de que es mejor rendirse, prostituirnos por carne y que la nuestra se pudra en la intemperie.
En estos tiempos que dicen, cuentan, señalan, recibí hace poco el mail de Carlos diciéndome algo, contándome tanto y señalándome lo importante de estar vivos. Este post nace con vocación de nada, sin carisma, ni norte. Este post es un recordatorio para todos (también para Carlos, también para mí) de que, a veces, lo físico no puede con esto que nos late.


Imagen tomada de www.biblioventana.blogspot.com