jueves 11 de agosto de 2011

AZAR


 (Gran Vía de Antonio López)

A ti:

Trataré de ser concisa.
He estado pensando en la posibilidad de que todo lo que brilla sea de valor, como tú, como yo cuando engolo la voz. No es verdad.
            Conocí a una mujer que me tendió la mano tantas veces que he perdido la cuenta. Me miraba siempre con la sonrisa de quien sabe que vas a volver a preguntar a media voz. Me miraba como quien sabe que tienes un miedo ancestral y un millón de preguntas que no sabes responder. Jamás le importaron mis rodillas llenas de la costra de una bicicleta sin frenos.
            A partir de las manos de mi abuela he ido creciendo de manera absurda, de manera incluso irracional y no he vuelto a encontrar unos cuentos mejor escritos, unas canciones mejor cantadas, unas risas tan llenas de risa.
            Lo que buscamos, para qué engañarnos, es puro azar. ¿Quién sabe dónde está? ¿Quién sabe por qué salimos cada mañana a las calles llenas de coches, de viento, de mar...? Podría pasar que lo hayas visto cada día desde aquel en el que las puertas de la guardería se abrieran por primera vez al desamparo de la madre, y una noche, entre copas, te des cuenta.
            Y llueve en la ciudad y te empapas la ropa y sabes que el frío no va a tardar en hacerse la cama en tus costillas. La respiración se acelera y achicas los ojos para no perder detalle. La nostalgia es solo un paraguas en mitad del aguacero.
            Pero, si somos solo azar, dime ¿por qué debo renunciar a que la suerte por una vez y sin que sirva de precedente también me sonría tras la cristalera de la cafetería, mientras juega con un té que humea esa posibilidad?



2 comentarios:

  1. Muy bonito, Carmen. Y a pesar de que hay cosas que dependen de nosotros o lo parece, creo que sí, que hay un 90% de azar en todo lo que respecta a nuestras vidas. Y tú además lo has expresado de una forma poética muy bonita, a pesar de lo que diga nuestro amigo Juan Madrid, jeje. Un beso.

    ResponderSuprimir
  2. Don Paco, a pesar de nuestro amigo. Qué bien lo hizo usted.

    ResponderSuprimir